Junio de 2002, Thierry Sartorius imagina el «cortacircuitos del agua» que corta el agua automáticamente cuando detecta una fuga de agua. Lanza el desarrollo de un prototipo que integra todas las funciones del aparato.
En 2003, Clip-Flow gana el «Premio Especial del Jurado» del Concurso Nacional de Ayuda a la Creación de Empresas de Tecnologías Innovadoras (Ministerio Francés de Investigaciones Científicas en asociación con OSEO), en la categoría «Emergentes».
A principios de 2004, el proyecto seduce a varios jefes de empresas industriales que aportan su apoyo técnico y financiero. Thierry Sartorius crea la sociedad Hydrelis para comenzar la industrialización del producto.
En julio de 2004, Clip-Flow es de nuevo laureado en el Concurso Nacional, en la categoría «Creación».
A partir de 2005, se fabrica una pequeña serie de aparatos que se instalan para ser validados por ciertos usuarios (ayuntamientos, empresas y viviendas). Esto permite optimizar las funcionalidades operativas del producto en diferentes entornos con el fin de garantizar su fiabilidad en períodos largos y asegurarse la satisfacción de los usuarios.
En 2006, Hydrelis invierte para poner en funcionamiento sus cadenas de producción con los distintos equipos para los tests y el control de calidad.
A principios de 2007, se inicia la fabricación industrial. Las ventas comienzan tanto en Francia como a nivel internacional (España, Suiza, el Reino Unido, Italia y Brasil principalmente).
A finales de 2007, Hydrelis obtiene la calificación FCPI (Fonds Commun de Placement dans l’Innovation – Fondo Común de Inversión en Empresas Innovadoras) otorgada por Oseo Anvar.
Finales de enero de 2008, Hydrelis expone por primera vez en la 9ª edición del «Carrefour des Gestions Locales de l’Eau» (Encuentro de las Gestiones Locales del Agua) en Francia.